Constelaciones Organizacionales

Con los susurros organizacionales me refiero a que, desde las constelaciones, las empresas tienen dinámicas ocultas, tienen lealtades invisibles, tienen un orden de jerarquía, las cuales son aconsejables que se cumplan para el funcionamiento de las mismas.


Sin embargo, las constelaciones organizacionales es un tema que no se ha abordado mucho por estos lares. Si eres empresaria, tienes algún proyecto o emprendimiento esta es una buena herramienta que te ayuda a aclarar tus objetivos, estrategias y saber más de tu rubro.



¿A qué me refiero con constelaciones familiares?


Las constelaciones organizacionales emergen a partir de las constelaciones familiares. Sabemos que la familia es un sistema muy complejo y creemos que la empresa es una organización muy distinta de la familia. Sin embargo, al pertenecer a una empresa, llevamos con nosotros mismos todo lo que ha acontecido en nuestro grupo de origen. De esta forma, nuestro negocio está influenciado.


Asimismo, al interactuar con el resto de trabajadores, todos se están influenciando entre sí, con distintas vivencias, creencias y sistemas de valores. Cada uno trae aquello especial que los hace únicos.


Este aspecto puede afectar de manera negativa o limitar el desempeño de la empresa. Cuando no se puede mantener el orden ni el equilibrio que necesita la empresa, entonces algo está fallando. Por ejemplo, en las familias, el hijo no tiene la misma jerarquía que el papá o la mamá. Lo mismo sucede con las empresas, pues las secretarias están en un nivel diferente al del manager.


Las empresas alcanzan su máxima expresión cuando se respeta el orden jerárquico; es decir, cada uno tiene un lugar en la empresa. Sin embargo, a veces sucede que el jefe o director no asume sus responsabilidades totalmente, incluso se aprovecha del nuevo integrante y se le encarga más de lo que debería hacer.


El segundo principio es que cada miembro de la empresa tiene derecho a pertenecer. En una empresa todos deben ser tomados en cuenta, pero no todos tienen el derecho de poder trabajar sistemáticamente en una organización.


El tercer principio es saber quién es el inversionista. Si la empresa está dirigida por un grupo de socios y cada uno se caracteriza, ya sea por el know how, estrategias y el capital económico, entonces quién tendrá mayor jerarquía será este último. Esta es una forma de dinámica invisible.


Otra dinámica invisible se refiere a cuando un negocio tenía gran cantidad de ventas, pero de pronto se estancó. La razón se debe a que cada vez que el jefe hablaba no le prestaba atención a su secretaria, quien asumió más responsabilidades que el de una secretaria. Se le pagaba solo por ser secretaria, pero sobre todo, no era validada por su jefe.


¿Qué se puede ver con una constelación organizacional?


Puedes saber si tu producto o tipo de servicio tendrá éxito; si la sociedad te conviene o no; puedes ser consciente de sí los órdenes jerárquicos son respetados o no; saber cuál es la mejor campaña de publicidad para tu producto, buscar la mejor fecha de lanzamiento de algún producto o servicio, colocar el mejor precio, entre otros.


Una constelación te permite dar cuenta de lo que está pasando en el momento, pero tu decides que es lo que vas a hacer.


Se trata de ver quien representa el dinero. A nivel sistémico, el éxito se relaciona mucho con el padre y el dinero con la madre. Si no tienes una buena relación con tu padre, eso saldrá por algún lado, puede ser por el ámbito personal, de finanzas, problemas dentro de la empresa, entre otros.


Cuando una persona tiene buena relación a nivel consciente e inconsciente con la madre, siempre vas a generar ingresos, porque la madre es la que nos provee de todo lo que necesitamos durante nueve meses para mantenernos con vida y llegar a este mundo maravilloso. Ella representa la abundancia, la riqueza.


Entonces, tendrás mayor probabilidad de tener un negocio exitoso y próspero si tienes una buena relación con tus padres.


No solamente se trata de ver desde otra mirada las dinámicas de tu negocio, sino también de verte a ti misma dentro de esa organización. Por ejemplo, si tienes algún tipo de depresión, lo más probable es que tu negocio también se deprima.


Las empresas tienen un alma o conciencia. Cuando te puedes ver a ti misma, puedes ver hasta qué punto te sientes identificada, conectada e involucrada con tu empresa, y aunque no lo estés completamente, algo que sucede es que la empresa se resiste a morir, estará agonizando por un gran tiempo. Por ello, es importante ser dinámica.


A nivel inconsciente, muchas veces no queremos ser más exitosos y prósperos que nuestros padres, si ellos tuvieron que hacer mucho trabajo para consolidar la empresa. También se vive con el miedo de que te puedan quitar la empresa que tanto trabajo te costó tener, la envidia, generar amistades por interés. Todo ello puede pasar si no eres consciente que es un 50%, además de terapias, profundizar en aquello que está pasando.


Tu empresa tiene su alma, tiene la tuya, porque eres tú, quien la ha creado, pero también va generando una identidad propia, influenciada por los dueños, empleados, público, entre otros.


Cuando descubres todo este mundo, puedes encauzar, realizar ajustes o también, a través de constelaciones que es mucho más rápido.


El reconocimiento que el trabajador o trabajadora puede recibir es fundamental, porque le permite saber el tipo de trabajo que realiza. Cuando es así, este reconocimiento le brinda fuerza a tu empresa. Sin embargo, cuando despides a este trabajador sin algún reconocimiento alguno, puedes perjudicar el funcionamiento de tu empresa.


Cuando sabes la verdadera situación de tu empresa, entonces el cielo ni siquiera es el límite.


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